Es una de las pocas bebidas alcohólicas a las que se les atribuye un único creador, Francisco de la Boe (1614 - 1672), quién era profesor de Medicina de la Universidad de Leiden, y estudiaba la elaboración de destilados con efectos diuréticos. Inicialmente la bebida se conocía por el nombre del enebro en francés, genièvre, que pasó al Holandés como genever y luego al inglés gin.
Su gran popularidad en Inglaterra hizo que este país europeo acabase siendo el mayor productor al decretar la Reina Anna (1702 - 1714) un aumento de impuestos sobre las bebidas alcohólicas importadas, potenciado la producción propia.
Se obtiene de la destilación de bayas de enebro, principalmente, al que se le añaden distintos tipos de hierbas, dependiendo del tipo de ginebra y de la zona de elaboración. Su calidad la determina la pureza del alcohol, mejor cuanto más neutro.
Existen dos tipos predominantes de ginebras; la seca o de Londres, y la schnapps, holandesa. La primera se obtiene redestilando alcoholes neutros puros con las bayas de enebro, y otros añadidos, y no se envejece, y la segunda tiene un alcohol menos puro y se añeja.
Hay otras variedades, como la alemana, obtenida a partir de malta, o la Old Tom gin, generalmente endulzada con jarabe de azucar.