El whisky Scotch, es originalmente de cebada malteada, es decir, la cebada se deja germinar y luego se tuesta y se seca para convertirla en malta, proceso importante en el que la malta absorbe el aroma del humo, determinante del sabor del whisky. La malta se tritura obteniéndose una papilla, llamada wort, que es luego fermentada, destilada y añejada en barriles de roble. El whisky de Scotland es diferente al Scotch, porque en su elaboración la malta no ha sido tostada.
En Los Estados Unidos de América preparan un whisky, diferente; el llamado bourbon que esta está hecho del grano del maíz y se añejan durante una serie de años en barriles nuevos de madera de roble blanco chamuscada.